Fethiye es una ciudad portuaria levantada sobre la antigua Telmeso, en torno a una bahía redonda al pie del monte Babadağ, y Ölüdeniz es la playa, a unos dieciséis kilómetros, donde se aloja la mayoría de quienes visitan la zona. Lo que se puede hacer aquí se divide en tres tipos: el mar en Ölüdeniz, con parapentistas que aterrizan en su arena desde Babadağ; caminatas y cañones como el Valle de las Mariposas y Saklıkent; y los restos de Licia, desde las tumbas rupestres sobre la ciudad y las casas vacías de Kayaköy hasta las ciudades antiguas de Tlos, Pınara y Letoon. A continuación, los lugares de interés se agrupan por zonas, y cada uno tiene en este sitio su propia guía con los datos de la visita.
La ciudad de Fethiye: las tumbas rupestres, el museo y la isla de Şövalye
Las tumbas de Amintas están excavadas en un acantilado vertical en la propia Fethiye. De las tres tumbas con fachada de templo, la mejor conservada se conoce localmente como la Tumba del Rey y se ha convertido en el símbolo de la ciudad: una fachada de templo jónico del siglo cuarto a. C., con dos columnas talladas en la roca y una inscripción en su pared que nombra a Amynthas, hijo de Hermapias. Un sendero escalonado sube hasta ella, y dentro de la cámara hay tres lechos funerarios de piedra.
El Museo de Fethiye nació de la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto de 1957, cuando se reunieron las obras halladas en los alrededores de Fethiye; empezó en 1962 como una exposición al aire libre junto al teatro de Telmeso y se trasladó a Kesikkapı en 1987. Sus dos salas siguen un orden cronológico, desde el 3000 a. C. hasta los últimos siglos otomanos. Las piezas que hay que buscar proceden de Letoon: la inscripción trilingüe en licio, griego y arameo, y el mosaico de Apolo, traído aquí desde el templo de Apolo para protegerlo de la intemperie. En la boca del golfo, la isla de Şövalye es la única isla de los alrededores con un asentamiento, y su forma alargada y estrecha resguarda el puerto; los Caballeros de Rodas, que le dan su nombre, tuvieron en ella un castillo en el siglo quince, y sus muros aún pueden verse.
Ölüdeniz y Babadağ
La costa de Ölüdeniz une tres playas, Belcekız, Ölüdeniz y Kumburnu, y en una encuesta de 2006 del periódico alemán Bild quedó en primer lugar como la playa más bonita del mundo. La playa de Belcekız, parte de la playa de Ölüdeniz y la cala de Kıdrak forman hoy el parque natural de Ölüdeniz-Kıdrak. Las dos mitades son distintas: Belcekız no tiene ninguna instalación, mientras que Kıdrak cuenta con cafetería, restaurante, cobertizos, casetas para cambiarse y duchas. Los autobuses urbanos salen del Köyler Garajı de Fethiye, y solo las líneas 3-41 y 3-42 siguen hasta Kıdrak.
Babadağ es la razón por la que el cielo sobre la playa está lleno de velas. Sus pistas de despegue lo han convertido en lo que la dirección de conservación llama la zona de parapente más popular del país, y los pilotos aterrizan en la playa de Belcekız. Un teleférico parte de la carretera principal de Ölüdeniz a 226 metros y se detiene a 1200 metros, donde una terraza con café mira a la laguna, luego a 1700 metros, en una terraza conocida por sus puestas de sol, y por último a 1900 metros, cerca de la cima. De las estaciones salen senderos, y desde los 1700 metros un telesilla, con el mismo billete, sube hasta la estación de 1800 metros.
El Valle de las Mariposas y Gemile
El Valle de las Mariposas es un cañón rocoso con pinares al pie de Babadağ, protegido como espacio natural de primer grado desde 1995. Las mariposas, entre ellas la mariposa tigre, se posan tan quietas en las rocas y los troncos que es fácil no verlas hasta que un ruido las hace alzarse en nubes. Dos senderos suben por el valle, uno hacia las cascadas y otro hacia el pueblo de Faralya; el segundo es tan empinado que en algunos tramos hace falta una cuerda, y se aconseja a los caminantes sin experiencia que se detengan en la primera cascada.
La isla de Gemile, antes llamada Aya Nikola, conserva ruinas de iglesias que datan de los siglos quinto al undécimo, y los frescos de la iglesia grande se han conservado bien; a lo largo de la orilla, restos que se hundieron en los terremotos de 240 y 241 yacen a dos metros bajo el agua. Frente a ella, la bahía de Gemile tiene una playa de arena entre pinos y olivos, a la que se llega en barco de excursión o por una carretera que sale de Fethiye pasando por Hisarönü y Kayaköy. La bahía está a seis kilómetros de Kayaköy, y el camino entre ambos está señalizado como sendero.
Kayaköy, el pueblo abandonado
Kayaköy, ocho kilómetros al sur de Fethiye, no es antiguo: las casas que trepan por su ladera las construyeron los griegos que vivían aquí a finales del periodo otomano. Cuando se marcharon con el intercambio de población de los primeros años de la república, las puertas, las ventanas y los tejados se pudrieron y el lugar se convirtió en el pueblo fantasma que se ve hoy. Fíjese en cómo se construyó. Ninguna casa supera los cincuenta metros cuadrados, cada una está situada de modo que no quite a otra la luz ni las vistas, y el agua de lluvia de los tejados iba a parar a cisternas junto a las puertas. Entre ellas hay capillas, dos iglesias grandes, una escuela y una aduana. En la Antigüedad el lugar se llamaba Karmylassos, aunque no se ha hecho ningún hallazgo anterior al siglo cuarto a. C.
El cañón de Saklıkent
El Parque Nacional de Saklıkent, declarado en 1996, es el cañón del arroyo Esen y se extiende a ambos lados del límite entre Muğla y Antalya. La dirección incluye entre las actividades posibles el recorrido del cañón, el senderismo y el rafting. El restaurante, el aparcamiento, los aseos y las tiendas están en terrenos junto al límite del parque, y dentro del cañón solo hay un quiosco. El acceso principal es desde Fethiye por la carretera de Korkuteli.
Las ciudades licias: Tlos, Pınara, Letoon y Kadyanda
Tlos, en Yakaköy, en Seydikemer, figura según el ministerio entre los asentamientos más antiguos de Licia, habitado sin interrupción desde el Neolítico hasta la Edad del Hierro; los textos hititas la llaman Dalawa. Su acrópolis se eleva sobre un estadio, unas termas y un teatro, el mejor conservado de sus edificios, y el ministerio llama a Tlos la ciudad deportiva de Licia. En la subida, entre las tumbas rupestres con fachada de templo, busque la tumba de Belerofonte, llamada así por su relieve del héroe sobre Pegaso luchando contra la Quimera.
Pınara, a cuarenta kilómetros de Fethiye, fue fundada, según un autor antiguo, por ancianos de Janto cuando esa ciudad se quedó pequeña; el nombre significa redondo, y su acrópolis superior es en efecto redonda. La pared escarpada de la acrópolis superior alberga cientos de tumbas rupestres, la mayoría talladas imitando casas, y la acrópolis inferior, la más fácil de alcanzar, reúne el odeón, el ágora y un templo. Letoon, cerca de Kumluova y a unos cuatro kilómetros de Janto, fue el centro religioso de Licia: tres templos se alzan uno junto a otro, dedicados a Leto, Artemisa y Apolo, y el mito cuenta que Leto convirtió en ranas a los lugareños cuando le impidieron lavar a sus hijos en la fuente. Kadyanda, a 24 kilómetros de Fethiye, en las colinas sobre la ciudad, tiene un teatro, una pista de carreras, un ágora y grandes cisternas, y un circuito señalizado de unos 2,5 kilómetros la recorre.
Caminar y el mar
En Fethiye empieza la Ruta Licia: un sendero señalizado de 760 kilómetros por la costa licia hasta Antalya, investigado y marcado por Kate Clow en 1999 como la primera ruta de senderismo de larga distancia de Turquía. Sus caminos pedregosos son más adecuados para la primavera y el otoño que para el verano. La cámara de comercio de Fethiye trazó además 343 kilómetros de caminatas de un día más fáciles enlazadas con ella, aunque esa red ya no se mantiene. En el mar, las aguas entre Fethiye y Kaş pasaron a ser en agosto de 2026 uno de los dos primeros parques nacionales marinos de Turquía.















