Licia es el nombre antiguo de la península de Tekke, la parte del sur de Turquía que se adentra en el Mediterráneo en la costa que va de Fethiye a Antalya, y a lo largo de ella se reparten las ciudades antiguas de los licios. Janto, antigua capital de Licia e inscrita hoy en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, está a cuatro kilómetros de Letoon, el centro religioso de Licia. Patara, donde nació San Nicolás, tiene al lado una playa en la que anidan las tortugas bobas. Tlos y Pınara tienen laderas excavadas con tumbas rupestres, Myra y su puerto, Andriake, están en Demre, Limyra y Arykanda están en Finike, y las ciudades portuarias de Olympos y Phaselis se encuentran dentro del parque nacional costero. Un sendero señalizado, la Ruta Licia, une buena parte de esta costa. Los datos de la visita de cada ciudad están en su página de este sitio.

Quiénes eran los licios

La guía de la Ruta Licia describe a los licios como independientes y democráticos, dispuestos a luchar y con un arte propio, y dice que su posición junto al mar los llevó al comercio y, a veces, a la piratería. Su lengua sobrevive en los nombres antiguos de sus ciudades: las inscripciones licias llaman a Tlos Tlawa y a Pınara Pinale, y Limyra era Zemuri. Patara aparece como Patar ya en el siglo trece a. C., en textos hititas.

Las ciudades actuaban en común a través de la Liga Licia, y sus votos no eran iguales. Myra era uno de los seis miembros principales, con tres votos cada uno; Estrabón contaba también a Olympos entre los principales, con tres, y Antiphellos tenía solo uno. En el año 43 d. C., bajo Claudio, Licia se convirtió en provincia romana.

Janto y Letoon

Janto se encuentra en la aldea de Kınık, en el distrito de Kaş, sobre dos colinas que dominan la llanura: la acrópolis licia amurallada, un risco escarpado sobre el arroyo Eşen, y al norte la acrópolis romana, más alta y más amplia. La Ilíada dice que los caudillos licios Glauco y Sarpedón venían del país del río Janto. Hacia el 545 a. C. los persas, al mando de Harpago, tomaron la ciudad, y los historiadores cuentan que fue arrasada o incendiada muchas veces y reconstruida sobre las cenizas. Entre sus tumbas rupestres y sarcófagos, busque las tumbas de pilar, propias únicamente de la cultura licia. El Monumento de las Nereidas está en Londres: Charles Fellows lo llevó al Museo Británico en la década de 1840.

Letoon, cerca de Kumluova, era el centro religioso de Licia, con hallazgos que se remontan al siglo siete a. C. Tres templos se alzan en fila: el de Leto, de orden jónico, al oeste; uno más pequeño dedicado a Artemisa en el centro, y el de Apolo al este.

Patara

Patara perduró por el lugar que ocupa: era el único punto del valle del Janto que se abría al mar. Los seléucidas, que la tomaron a principios del siglo dos a. C., gobernaron Licia desde aquí, y bajo Roma los gobernadores juzgaban pleitos en la ciudad mientras su puerto almacenaba grano con destino a Roma. Patara era conocida por un oráculo de Apolo; aquí nació San Nicolás, y en el Concilio de Nicea, en 325, la única firma por Licia fue la de Eudemo de Patara.

Se entra por una puerta triunfal construida, según sugiere su inscripción, hacia el año 100 d. C. para el gobernador de la provincia. El teatro se apoya en Kurşunlu Tepe, y la colina es el mejor punto para abarcar todo el yacimiento; en ella se encuentran los edificios del puerto, la calle principal, un templo corintio y el baño de Vespasiano. La casa del consejo, justo al norte del teatro, es donde Patara celebraba sus asambleas como capital. La dirección de cultura y turismo de Antalya considera la playa situada frente a la ciudad antigua la más ancha y la más larga de Turquía, con hasta 800 metros de anchura y dunas detrás.

Tlos, Pınara y Sidyma

Tlos, en Yakaköy, figura entre los asentamientos más antiguos de Licia. Estuvo habitada sin interrupción desde el Neolítico hasta la Edad del Hierro, la ciudad siguió siendo uno de los principales obispados de Licia hasta el siglo doce, y en el dieciocho aún se encontraba en el cruce de las rutas comerciales de la región. En el llano bajo su acrópolis corren murallas licias de nueve metros de anchura, y el ágora conserva una puerta de seis arcos. En Pınara, una tumba de tipo casa en el acantilado lleva relieves de una ciudad amurallada, que es la propia Pınara; se cree que fue la tumba de un príncipe. En Sidyma, en Seydikemer, una estoa del reinado de Claudio se levanta en medio de la aldea con sus columnas todavía en pie, junto a un templo de Artemisa construido en los mismos años.

Kaş y Üçağız

Kaş se asienta sobre los restos de Antiphellos, nombre griego que significa el lugar situado frente a Phellos, la tierra pedregosa. Phellos se encuentra en Felen Dağı, al nordeste de la ciudad, y cuando el comercio ganó peso en el periodo helenístico, el puerto que había fundado creció mientras la ciudad madre decaía. El sarcófago que hay que buscar allí es uno de piedra caliza tallada de 385–350 a. C., que muestra a su dueño recostado en un lecho, copa en mano. Theimiussa, en Üçağız, era una aldea y no una ciudad; en una de dos tumbas rupestres gemelas de tipo casa al este del embarcadero, una inscripción licia da el nombre del propietario, Kluwanimi. Phellos, Theimiussa y Arykanda están entre las ciudades licias propuestas para la Lista del Patrimonio Mundial en 2009.

Myra y Andriake (Demre)

Myra debe su nombre al Myros, hoy llamado Demre, y el limo que arrastró ese río fue lo que acabó por sepultar la ciudad. Sus mejores años fueron de 408 a 450, bajo Teodosio II, cuando Myra era la metrópolis de Licia; tras su conquista en 809 perdió su importancia. Sus monedas muestran a su Artemisa con la forma de Cibeles, y por eso el ministerio llama a Myra el lugar donde Cibeles se convirtió en Artemisa. Vaya por los relieves sobre las tumbas rupestres a ambos lados del teatro y en la necrópolis del río.

Andriake, el puerto de Myra en Çayağzı, era ya una ciudad por derecho propio hacia el 200 a. C. Su edificio más importante es el granero de Adriano, de 65 por 32 metros, con ocho salas tras ocho puertas y bustos de Adriano y Sabina junto a la entrada central. Se conserva hasta el tejado y alberga hoy el Museo de las Civilizaciones Licias, cuyas ocho salas con hallazgos de excavaciones de toda Licia se organizan por temas, desde la historia y la geografía hasta las inscripciones, la vida económica y social y la religión.

Limyra y Arykanda (Finike)

Limyra, en Saklısu (Finike), fue la capital de Licia bajo el rey Pericles en la primera mitad del siglo cuatro a. C., y su heroon en la acrópolis recuerda al Monumento de las Nereidas de Janto. Más de cuatrocientas tumbas rupestres rodean la ciudad, la mayoría conocidas por su nombre gracias a inscripciones licias. En la ciudad baja se alza el monumento a Cayo César, hijo adoptivo de Augusto, que murió en Limyra en el viaje de regreso a Roma; se construyó en el año 4 d. C. y nunca guardó sus cenizas.

Arykanda, en la aldea de Arif, desciende en terrazas bajo la pared rocosa llamada Şahinkaya, y su nombre licio, Ary-ka-wanda, se interpreta como el lugar junto a las rocas altas. Las terrazas ordenan la ciudad de arriba abajo: el estadio del siglo uno d. C., luego un pequeño teatro que el ministerio considera el mejor conservado de la región, y después el ágora y el odeón. En la Necrópolis Este, tumbas monumentales del siglo dos se escalonan en gradas.

Olympos y Phaselis

Olympos, en Kumluca, se extiende a ambos lados de su arroyo, con edificios en las orillas norte y sur. En el siglo uno a. C. el pirata Zeniketes tenía una fortaleza cerca, y cuando Publio Servilio Vatia lo sitió, se prendió fuego a sí mismo y a su familia antes que dejarse capturar; Olympos fue expulsada de la Liga y readmitida solo en el siglo uno d. C. Busque las murallas poligonales de la Ciudad Sur y, en el muro de una cisterna junto a la iglesia bizantina, un barco dibujado con rubia. Phaselis, fundada por rodios en 690 a. C. con tres puertos, recibió a Alejandro con una corona de oro; su calle principal, de 125 metros de largo y 20 de ancho, está pavimentada sobre un sistema de alcantarillado.

La Ruta Licia

Kate Clow investigó y señalizó la Ruta Licia en 1999. Recorre 760 km, unos 35 días, de Ölüdeniz a Geyikbayırı, sobre todo por calzadas romanas, caminos de mulas y viejos senderos, y pasa por unos 25 lugares históricos apartados; incluye además los Caminos de San Nicolás, una red de senderos entre las ruinas de monasterios bizantinos en las colinas que dominan Demre. El terreno es pedregoso y empinado, y la primavera o el otoño son las mejores épocas; salvo en tres tramos altos, los caminantes encuentran para cada noche una casa de pueblo, una pensión o un pequeño hotel.

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