Las Islas de los Príncipes son el distrito de Adalar de İstanbul, nueve islas frente a la parte sudeste de la provincia, y se llega a ellas en ferri. Casi todo lo que hay para ver son pinares, costa y dos museos. En Büyükada, la isla más grande, están el Museo de las Islas de los Príncipes y dos parques naturales, Büyükada y Dilburnu, con playa, zona de pícnic y caminos para pasear y montar en bicicleta; en Heybeliada, el parque natural de Değirmenburnu ocupa el extremo norte de la isla, y en Burgaz la casa del escritor Sait Faik Abasıyanık es un museo dedicado a su vida. Cada uno de estos cinco lugares tiene su propia guía en este sitio.
Cómo llegar y cómo moverse
Los barcos de las líneas Adalar–Yalova salen según un horario desde cinco muelles: Sirkeci, Kabataş, Kadıköy, Bostancı y Kartal. Por mar, Heybeliada está a unos seis kilómetros y medio de Kartal, a diez de Bostancı y a veinte de Kabataş. Desde el desembarcadero de Büyükada se puede llegar a los dos parques naturales a pie o en bicicleta o motocicleta eléctrica de alquiler; en Heybeliada, el parque de Değirmenburnu ofrece paseos en coche de caballos y bicicletas por días.
Büyükada: el museo de las islas
El Museo de las Islas de los Príncipes abrió el 10 de septiembre de 2010, con el respaldo de la agencia que gestionó el año de İstanbul como Capital Europea de la Cultura, y lo crearon conjuntamente la Fundación Adalar y el municipio del distrito. Se encuentra en el sur de Büyükada, en Aya Nikola, el asentamiento histórico más antiguo de la isla. La colección es sobre todo papel, imagen y voz: miles de documentos de los archivos otomanos, fotografías, cientos de películas documentales, vídeos recientes de la vida en las islas, registros de las oficinas públicas que dan servicio a las islas, entrevistas de historia oral y objetos donados por los isleños. Su objetivo declarado es mantener viva la forma de vida compartida y multicultural de las islas y hacer que la gente se interese por ella.
Büyükada: dos parques naturales
Ambos parques se declararon el 11 de julio de 2011. El parque natural de Büyükada, de 4,45 hectáreas, es el indicado para pasar un día junto al mar: una playa con tumbonas, duchas y casetas para cambiarse, una piscina, campos deportivos, zonas de pícnic frente al agua, un restaurante, un café y quioscos. También es un lugar donde alojarse, con unidades de alojamiento de distintos tamaños; el municipio de Kartal tiene la concesión y gestiona los bungalós. Bajo los pinos crecen robles, cipreses, abetos, cedros y mimosas, con adelfas, madroños y laureles más abajo, y el resumen del propio parque destaca el árbol de Judas, el almez y el laurel. En la isla se han registrado jabalíes, zorros, ardillas, erizos y liebres.
El parque natural de Dilburnu, de 6,88 hectáreas, se sitúa en una ruta importante de aves migratorias. Pinos piñoneros y pinos de Calabria cubren el terreno a lo largo de unos quinientos metros mientras se adentra hacia la punta, con zonas de pícnic bajo los árboles, terrazas y miradores sobre el mar, parques infantiles, un restaurante y una pista de un kilómetro que comparten caminantes y ciclistas.
Heybeliada: Değirmenburnu
Değirmenburnu abarca 12,28 hectáreas en el extremo norte de Heybeliada y se convirtió en parque natural en 2011. Pasear y bañarse son las principales actividades, y el lugar cuenta con un café al aire libre. Dentro del parque y en sus cercanías hay edificios históricos que se pueden visitar: el sanatorio de Heybeliada, un molino de viento y la escuela de teología ortodoxa. Los árboles son sobre todo pinos rojos, piñoneros, marítimos y negros, mezclados con cipreses, magnolias, cedros y nísperos.
Las notas climáticas del parque son útiles para planificar. Los veranos son calurosos y secos y los inviernos suaves y húmedos, con un toque mediterráneo y poca diferencia entre el día y la noche; febrero tiene la temperatura más baja registrada, 4,3 grados, y julio la más alta, de unos 31. La humedad se mantiene en el setenta por ciento o más incluso en pleno verano, y el viento sopla sobre todo del noroeste, con rachas fuertes de esa dirección en febrero y junio.
Burgaz: el Museo Sait Faik Abasıyanık
En Burgaz, en el número 15 de la calle Çayır, está la casa donde Sait Faik Abasıyanık pasaba los veranos con su madre, Makbule Hanım, mientras invernaban en Şişli. Después de que empezara su enfermedad, pasó aquí la mayor parte de sus diez últimos años. Antes de morir en 1954 había asistido a una matiné literaria en la escuela Darüşşafaka, salió de ella profundamente conmovido y propuso a su madre que los bienes de la familia fueran para la escuela. El 8 de noviembre de 1954 su madre hizo un testamento por el que dejaba la mayor parte de lo que poseía, los derechos de sus libros y la casa de Burgaz a la Sociedad Darüşşafaka, con la condición de que la casa se convirtiera en museo.
Abrió el 22 de agosto de 1959, y la sociedad lo cuida desde que el testamento pasó a sus manos en 1964. La inauguración dividió a los escritores. Orhan Seyfi Orhon se opuso, señalando cuántos escritores importantes tenía el arte turco, y Aziz Nesin respondió que un museo de este tipo era importante en sí mismo y que este sentaba un precedente. En su interior hay objetos personales, fotografías, cartas y postales del escritor. Tras cuatro años de restauración, de 2009 a 2013, se reorganizó y volvió a abrir el 11 de mayo de 2013; en 2014 cuatro investigadores fundaron dentro del museo un taller sobre el escritor para ordenar y digitalizar archivos y volver a estudiar su obra y su vida. El museo también se puede recorrer de forma virtual.




