Capadocia es la tierra de roca volcánica tallada que rodea Nevşehir, y casi todo lo que se puede hacer allí tiene que ver con esa roca: caminar entre las chimeneas de hadas, entrar en las iglesias pintadas del Museo al Aire Libre de Göreme, bajar a las ciudades subterráneas de Kaymaklı y Derinkuyu y recorrer a pie valles como el Valle de las Palomas, Zelve e Ihlara. Göreme, a trece kilómetros de Nevşehir, es donde se concentran las principales iglesias rupestres. A continuación, los lugares de interés se agrupan por zonas para que los que están cerca puedan compartir un día; cada uno tiene en este sitio su propia guía con los datos de la visita.
Dónde está Capadocia y por qué tiene este aspecto
La región se extiende desde el río Kızılırmak, al norte, hasta los montes Hasan y Melendiz, al sur, entre Yeşilhisar al este y Aksaray al oeste. Su roca es toba, material expulsado en las erupciones de los montes Erciyes y Hasan y modelado después por el viento y el agua en conos, crestas y valles. La toba es lo bastante blanda para tallarla, y una habitación excavada en ella se mantiene templada en invierno y fresca en verano; por eso la región ha estado habitada sin interrupción desde el Calcolítico.
El cristianismo dio a la talla su forma más conocida. Basilio de Cesarea trajo aquí la vida eremítica en el siglo IV, y entre los siglos VII y XIII los cristianos que huían de las incursiones árabes se asentaron alrededor de Göreme y excavaron monasterios e iglesias que, una vez terminada la iconoclasia, se pintaron con escenas de los Evangelios. La inscripción en la lista del Patrimonio Mundial va más allá de Göreme e incluye Kaymaklı, Derinkuyu, Soğanlı, los palomares de Karain, la iglesia de Karlık y la iglesia de Theodoros de Yeşilöz, algunos de ellos a una hora en coche unos de otros.
El Museo al Aire Libre de Göreme
El museo al aire libre reúne las principales iglesias de Göreme dentro de un mismo recinto y con una sola entrada. A la izquierda de la entrada se alza el Convento de Monjas, una mole rocosa de seis o siete pisos cuyas plantas se comunican por túneles que podían cerrarse con puertas de piedra rodantes. Más adentro están la Iglesia de la Manzana, la Iglesia de la Sandalia, la Iglesia de San Basilio y la capilla de Santa Bárbara, cuya decoración está trazada con pintura roja directamente sobre la roca desnuda. En la Iglesia de la Serpiente, busque a San Onofre, representado desnudo y con el pelo largo detrás de una palmera.
Dos iglesias merecen más tiempo. La Iglesia Oscura, un monasterio de finales del siglo XI, deja entrar tan poca luz natural que sus frescos se han conservado en excelente estado. La Iglesia de Tokalı, o de la Hebilla, la mayor de las iglesias rupestres de Göreme, está unos cincuenta metros por debajo de la entrada, pero forma parte de la misma visita; la vida de Cristo recorre sus muros en secuencia, y sus azules intensos se obtuvieron con lapislázuli de Afganistán. El Nazar, tallada en un único cono aislado en el valle que va hacia Avcılar, tiene pinturas arcaicas del siglo XI con toques de naranja que no se ven en ningún otro lugar.
Uçhisar, el Valle de las Palomas y la caminata hasta Çavuşin
El castillo de Uçhisar es un alto peñasco de roca escarpada a seis kilómetros de Nevşehir, una fortaleza natural utilizada en muchas épocas; su guía llama a Uçhisar el asentamiento más alto de Capadocia. Desde allí, el Valle de las Palomas baja cuatro kilómetros hasta Göreme; debe su nombre a los palomares excavados en sus laderas: hasta el siglo IX, los habitantes criaban palomas por sus excrementos, que abonaban los viñedos, y por sus huevos, que se usaban en el enlucido de los frescos.
Una caminata más larga parte de la terraza del atardecer de Kızılçukur, a la que se llega desde Ortahisar, pasa por la iglesia de Üzümlü, una de las pocas de Capadocia pintadas antes de la iconoclasia, y atraviesa los valles de Kızılçukur y Meskendir hasta Çavuşin: unos cinco kilómetros, o de tres a cuatro horas sin prisa. Lleve una linterna para un túnel de 37 metros y, en el desnivel de veinte metros, baje las dos escaleras de hierro de cara a los peldaños. La iglesia de Çavuşin, a 2,5 kilómetros de Göreme por la carretera de Avanos, se hizo en 964–965, después de que el emperador Nicéforo Focas visitara la región, y él, su esposa Teófano y otros miembros de su casa aparecen pintados entre sus escenas evangélicas.
Zelve, Paşabağ y Avanos
A un kilómetro de la carretera Göreme–Avanos, Paşabağ, antes llamado Valle de los Sacerdotes, está lleno de chimeneas de hadas, muchas con varios cuerpos o cabezas; dentro de una de ellas hay una capilla y una celda de ermitaño, ambas dedicadas a San Simeón. A dos kilómetros de la misma carretera se encuentra Zelve, con la mayor concentración de chimeneas de la región. Sus tres valles estuvieron habitados hasta 1952, de modo que, junto a iglesias y palomares, hay casas, un molino y una mezquita: un pueblo entero tallado en lugar de construido.
Avanos, a un kilómetro de Zelve, tiene dos museos. El Museo Güray es una colección de cerámica excavada veinte metros dentro de la roca, presentada como el primer museo subterráneo de cerámica del mundo, con piezas desde la Edad del Cobre hasta los otomanos y un taller abierto donde los visitantes pueden sentarse ante un torno de alfarero. El Museo del Patrimonio Vivo de Capadocia, en una mansión otomana restaurada junto a Şairler Sokağı, trata de la artesanía, la cocina y las costumbres de la región. A catorce kilómetros de Avanos, la ciudad subterránea de Özkonak tiene agujeros de unos cinco centímetros de ancho perforados entre sus plantas para transmitir mensajes y llevar aire.
Ürgüp y los pueblos al sur
A cinco minutos de Ürgüp, las Tres Bellezas son tres chimeneas de hadas de distinta altura, con una pasarela de madera en la colina de detrás que mira hacia el monte Erciyes, muy frecuentada al atardecer. En Mustafapaşa, el Museo de Arte e Historia de Capadocia muestra muñecas de kitre, figuras modeladas con goma de tragacanto, en escenas con vestuario creadas por su fundadora, Radiye Gül, y se describe a sí mismo como el primer museo de muñecas de kitre de Turquía.
Unos diez kilómetros al sureste de Ürgüp, en Yeşilöz, la iglesia de San Teodoro tiene una inusual planta trilobulada, y su ábside muestra a Cristo entronizado entre la Virgen, Juan el Bautista y dos arcángeles con vestiduras imperiales. En Şahinefendi, Sobessos es lo que queda de la mampostería de una pequeña ciudad rural que creció a partir del siglo IV d. C.; su baño tiene en un umbral un par de sandalias en mosaico, un indicio de dónde se dejaba el calzado. Mazı, dieciocho kilómetros al sur de Ürgüp, es una ciudad subterránea con dos niveles abiertos, a la que se entra pasando junto a una gran puerta de piedra rodante.
Las ciudades subterráneas
Kaymaklı, en el distrito central de Nevşehir, tiene ocho niveles, cuatro de ellos iluminados y abiertos; el establo está en el primero porque era difícil llevar a los animales más abajo, y los pozos no tienen conexión con la superficie para que nadie pudiera envenenarlos. Derinkuyu, a treinta kilómetros de Nevşehir por la carretera de Niğde, tiene ocho niveles despejados que llegan a unos cincuenta metros de profundidad, con una iglesia, una escuela misionera y ruedas de piedra que podían cerrar un túnel. Tatlarin, cerca de Acıgöl, tiene dos niveles visitables, una letrina, algo poco habitual en las ciudades subterráneas, y una iglesia con frescos bien conservados.
La iglesia de San Juan, a la entrada de Gülşehir, está excavada en una sola chimenea de hadas en dos niveles, y una inscripción en su ábside da el año 1212. En sus muros hay un Juicio Final, que según el Ministerio se pintó en muy pocas iglesias de Capadocia, y que empieza con un ángel pesando las almas mientras un diablo alado tira de la balanza.
Más lejos: Ihlara, Selime, Güzelyurt y Soğanlı
El valle de Ihlara, en la provincia de Aksaray, es un cañón abierto por el arroyo Melendiz en la capa volcánica del Hasan Dağı, de hasta 120 metros de profundidad y catorce kilómetros de largo desde Ihlara, pasando por Belisırma, hasta Selime. Se bajan 382 escalones hasta el verde fondo del valle; de 105 iglesias, catorce están abiertas, entre ellas Ağaçaltı, Sümbüllü y Kokar. En el extremo de Selime, la catedral de Selime, que el portal llama la mayor estructura catedralicia de Capadocia, es una iglesia rupestre de tres naves con una fortaleza encima y una cocina en forma de pirámide. En Güzelyurt, el Valle de los Monasterios es un paseo de cinco kilómetros entre iglesias excavadas en la roca, en la ciudad donde Gregorio Nacianceno trabajó en el siglo IV.
Soğanlı, a quince kilómetros de Yeşilhisar, en el rincón donde se juntan Kayseri, Niğde y Nevşehir, tiene alrededor de cincuenta iglesias rupestres, ocho de ellas abiertas, y el Ministerio señala que sus iglesias rupestres con cúpula no tienen equivalente en Göreme, Zelve ni Ihlara. Cerca de Niğde, el monasterio de Gümüşler es un monasterio de patio excavado en una sola roca, con una sala de escenas de caza que, según el Ministerio, es única en Capadocia.





























