Lo primero que hay que hacer en Konya es visitar el Museo de Mevlâna, la antigua tekke de la orden mevleví, donde Mevlâna está enterrado bajo la Cúpula Verde. En el centro de la ciudad están los monumentos selyúcidas de la colina de Alaaddin y la madrasa Karatay, revestida de azulejos y hoy museo de azulejos, y Sille, un barrio de Konya alineado a lo largo de un valle estrecho, conserva una iglesia antigua y casas de piedra. Más lejos quedan el lago de Beyşehir, con su mezquita de columnas de madera y un palacio selyúcida en ruinas, monumentos hititas levantados sobre manantiales o tallados en la roca, Çatalhöyük y el lago de cráter de Meke. Cada lugar que sigue tiene en este sitio su propia guía.

El Museo de Mevlâna

La tekke es museo desde 1926. En sus primeros años hizo también de Museo de Antigüedades de Konya, y solo en 1954, cuando la colección arqueológica se trasladó a otro lugar, se reorganizó con el nombre de Museo de Mevlâna. La tumba propiamente dicha es la Cúpula Verde, que descansa sobre cuatro gruesos pilares, y el conjunto creció a su alrededor con añadidos posteriores; varios sultanes otomanos pertenecían a la orden mevleví, y por eso se cuidó tanto. Un relato recogido por Ahmed Eflaki cuenta que Mevlâna dijo a un sultán que deseaba dar una tumba a su padre que ningún edificio podía superar la cúpula del cielo.

En el interior, busque el sarcófago de Mevlâna, el Masnavi, el cuenco de abril y el paño colocado sobre su tumba; la exposición sigue su vida desde el nacimiento hasta la muerte, y miembros de su familia reposan aquí con él. Selim I regaló al jardín su fuente, cuyo pilón central, según se dice, llegó como obsequio del emirato de Germiyan; el Jardín de las Rosas ha ampliado el recinto de 6500 a 18 000 metros cuadrados. El año 2023, 750.º aniversario de su muerte, fue declarado Año de Mevlâna.

Muy cerca, el memorial de la Guerra de Independencia se alza entre el museo y el Centro Cultural Mevlâna y narra la historia desde Galípoli hasta la Konya de la posguerra. Unos quinientos metros más allá, el Museo Panorama Konya pinta la ciudad del siglo trece, incluido el sema de Mevlâna en el mercado cubierto, y su patio alberga veinte tekkes mevlevíes en miniatura bajo un anillo de diecisiete cúpulas.

La colina de Alaaddin y los edificios selyúcidas

En la colina, junto a la mezquita de Alâeddin, el mausoleo de Alâaddin guarda a ocho sultanes selyúcidas, entre ellos Alâeddin Keykubad; Kılıç Arslan II lo mandó construir para la dinastía, y hay huellas que muestran que su parte superior estuvo totalmente revestida de azulejos. La dirección provincial afirma que ningún mausoleo de tejado cónico del país iguala su calidad y su altura. El Pabellón Selyúcida de dos plantas que hay a su lado, del reinado de Kılıç Arslan II y ampliado después por Alaeddin Keykubad, tenía paredes de azulejos y franjas de inscripciones, y se describe como inspiración de los palacios de Bursa, Edirne y Topkapı, en particular de sus torres de la justicia.

Frente a la colina, la madrasa Karatay la construyó en 1251 el emir Celaleddin Karatay y es desde 1955 el Museo de Obras de Azulejo. Su propia decoración es la pieza principal: una portada tallada en mármol azulado y blanco y una cúpula revestida de mosaico de azulejo turquesa, azul oscuro y negro, con una linterna en lo alto y los nombres de profetas y califas en sus pechinas. Buena parte del azulejo de las paredes se ha desprendido. La colección gira en torno a los azulejos excavados en el palacio de Kubadabad, expuestos junto a cerámica selyúcida, de los beyliks y otomana, y la tumba del propio Karatay es la celda con cúpula junto al iván principal.

En Sahip Ata Caddesi, el complejo del visir Sahib Ata Fahreddin Ali, de 1277, reúne una mezquita, la tumba de su familia, una tekke de derviches, que es el museo, y un baño doble enfrente. Al lado, el Museo Arqueológico de Konya se trasladó a su edificio actual en 1962, pero su historia empieza en 1899, cuando abrió como filial del Museo Imperial; la Wikipedia en turco, base de nuestra guía, lo considera el primer museo arqueológico fundado en Anatolia. Sus sarcófagos romanos de mármol son lo más destacado, y también se encuentran aquí hallazgos neolíticos de Çatalhöyük.

Entre los museos más pequeños, el Museo de la Ciudad Koyunoğlu, municipal, mezcla arqueología, monedas, caligrafía e historia natural con alfombras, kilims y una biblioteca de 35 000 volúmenes; el Museo de Etnografía destaca sobre todo en trajes bordados, joyería de plata y útiles de calígrafo; la Casa Museo de Atatürk, regalada a Atatürk por el pueblo de Konya en 1928, trata el papel de la ciudad en la Guerra de Independencia; y el museo de la Universidad Selçuk tiene unos 2500 objetos, entre ellos piezas mayas, aztecas e incas.

Sille

Sille, en el distrito de Selçuklu, se extiende por las dos laderas de un valle profundo y estrecho y está protegida como zona de conservación urbana desde 2001. Antiguo centro cristiano y parada en la ruta de peregrinación de İstanbul a Jerusalén, mezcla iglesias con mezquitas, baños, fuentes y puentes selyúcidas y otomanos, y las colinas al sur albergan unas cuarenta cuevas que se usaron en su día como iglesias o viviendas.

Su principal atractivo es Aya Elenia, conocida también como iglesia del Arcángel Miguel. La inscripción sobre la puerta atribuye su construcción a Helena, la madre de Constantino, en 327, de camino a Jerusalén, y el municipio, citando un libro de Ali Canip Olgunlu, la considera la iglesia más antigua que se conserva en el mundo. En el interior hay frescos, un iconostasio de madera, ambón, trono episcopal y ciborio, y una inscripción de reparación de 1833 en turco escrito con letras griegas. Sille tiene además dos pequeños museos: el Museo de Sille, con cerámica, alfombras y trajes locales, y el Museo del Tiempo, en una capilla conocida localmente como la Iglesia de la Leche, con relojes de sol, astrolabios y relojes.

Beyşehir y su lago

El lago de Beyşehir está protegido por un parque nacional de 88 750 hectáreas, creado en 1993; en algunos puntos el bosque de enebros, pinos, abetos, cedros y robles llega hasta la orilla, y en sus islas crían somormujos, cisnes, cormoranes, garzas y patos. En Beyşehir, la mezquita de Eşrefoğlu, de 1296–1299, a cien metros del agua, se sostiene sobre más de cuarenta columnas de madera, con un mihrab de azulejos de seis metros y un minbar de nogal ensamblado sin cola; desde 2023 figura en la Lista del Patrimonio Mundial junto con otras cuatro mezquitas hipóstilas medievales de madera.

Kubadabad, a orillas del lago bajo los montes Anamas, se construyó en 1236 para Alaeddin Keykubad, y su guía lo considera el único complejo palaciego selyúcida que se conserva. En el lugar solo quedan ruinas; sus famosos azulejos con escenas de caza y cortesanos están en los museos de Konya, sobre todo en el Karatay, de modo que ambos se complementan. En primavera, miles de cigüeñas acuden a anidar en el valle de Yeşildağ, a treinta kilómetros de Beyşehir.

Monumentos hititas y Çatalhöyük

Eflatunpınar, a 22 kilómetros de Beyşehir, es un santuario hitita de manantial de finales del siglo trece a. C., montado con bloques de andesita encajados en lugar de tallado en un acantilado: un estanque alimentado por canales, con dioses y diosas en relieve encima. Cerca del pueblo de Fasıllar, un bloque tallado de 72 toneladas, hecho para el rey hitita Muwatalli, yace de costado y muestra a dos dioses y una pareja de leones, y a cien metros al este el relieve romano de Lukyanus muestra un caballo junto a una inscripción griega que fija las reglas de unas carreras en honor de un joven jinete de caballería. En İvriz, cerca de Halkapınar, un relieve del siglo octavo a. C. junto al manantial muestra al rey Warpalavas rezando al dios Tarhundas, que sostiene uvas y trigo.

Çatalhöyük, en el distrito de Çumra, 52 kilómetros al sureste de la ciudad, estuvo habitado desde alrededor del 7000 a. C. y es Patrimonio de la Humanidad desde 2012; sus dos túmulos, y por qué se cuenta entre los asentamientos más antiguos, son el tema de nuestro artículo aparte sobre Çatalhöyük.

Más lejos: Meke, Obruk, Akşehir y Ereğli

El lago Meke, en Karapınar, es un lago de cráter de agua amarga con islotes en su caldera, llamado el Ojo de Anatolia por su forma; la dirección informa de que la mayoría de sus aves han dejado de acudir. El caravasar de Obruk, en pie desde 1220 y hoy hotel museo, muestra utensilios de cocina anatolios y tiene una sección de aromas. Akşehir tiene tres museos: arqueología, etnografía y Nasreddin Hoca en la mansión de Rüştü Bey; obras en piedra en la madrasa de Sahip Ata, de 1250; y el Cuartel General del Frente Occidental, donde se planeó la Gran Ofensiva entre 1921 y 1922. El museo de Ereğli incluye un fósil de mamut desenterrado en una cantera de arena en Zengen.

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