Side es una ciudad antigua situada en una estrecha península del distrito de Manavgat, en Antalya, y sus ruinas son el motivo para ir. Un gran teatro se alza donde la península se estrecha, un museo ocupa unas termas romanas entre el ágora y el monumento de Vespasiano, y los templos de Apolo y Atenea quedan a poca distancia a pie. El mismo distrito alberga el Cañón de Köprülü, más hacia el interior, y un caravasar selyúcida en Beydigin, y el teatro de Aspendos se encuentra en el vecino distrito de Serik.

El teatro de Side

El ministerio describe este teatro como el único de su tipo en Anatolia, y la razón está en la manera en que se encuentran dos tradiciones constructivas. Su planta lleva las gradas más allá de un semicírculo, costumbre helenística, mientras que la construcción es romana. Hasta el diazoma la cavea se apoya en una pendiente natural. Por encima no había colina que aprovechar, así que se levantaron bóvedas, algunas de ellas trapezoidales, para sostener las filas superiores.

El edificio escénico de tres pisos presenta el ornamento barroco del período antonino, un estilo que desciende del teatro de Pompeyo en Roma. Cabe fijarse en el friso del podio del primer piso, que narra la vida de Dioniso de oeste a este y termina con la batalla de los gigantes en el lado oriental.

Los templos de Apolo y Atenea

Los dos templos se encuentran apartados del teatro, y lo mejor es dejar el paseo hasta ellos para el final del día.

El museo en las Termas del Ágora

El museo de Side está en las Termas del Ágora, un edificio romano que fue excavado en la década de 1950, reparado en parte de 1959 a 1961 y convertido en museo en 1962. Arif Müfid Mansel, que dirigió las excavaciones de Side, y Jale İnan estuvieron presentes en la inauguración. La excavación comenzó en 1947, y sus hallazgos forman el núcleo de la colección.

En el interior, las exposiciones comienzan en la Edad del Bronce Final y terminan en época bizantina: figurillas de terracota, las balanzas y romanas de una ciudad comerciante, estatuas de dioses procedentes de los edificios públicos, frisos del tiaso marino, una estatua de Hermes y sarcófagos con erotes. La ciudad tenía una lengua propia de raíces luvitas y una escritura propia, y las inscripciones en sidético pueden verse ahora aquí reunidas por primera vez. La evidencia arqueológica sitúa el poblamiento de Side a partir del siglo VIII a. C.

Buena parte de la colección está al aire libre. Desde la puerta del este, un patio pavimentado con piedra, que se cree que fue un segundo tepidarium, conduce a un jardín que era el gimnasio y la palestra de las termas. Sarcófagos, capiteles, relieves y estelas lo llenan, y las piezas más valiosas son los frisos del muro norte del patio, que cuentan historias de Poseidón.

El Cañón de Köprülü y el Cañón de Tazı

El Parque Nacional del Cañón de Köprülü se extiende por Manavgat en torno al cañón entre Bolasan y Beşkonak. Mide catorce kilómetros de largo por cien metros de profundidad, el más largo del país. El río Köprü corre rápido por él y abunda en truchas, un antiguo puente de piedra aún lo cruza, y el parque tiene bosque de cedros y formaciones rocosas que recuerdan las chimeneas de hadas de Capadocia.

El Cañón de Tazı también está dentro del parque, se llega a él por Beşkonak y se conoce además como el Valle de la Sabiduría. Tiene unos cuatro kilómetros de largo, con paredes de 300 a 400 metros, y se va a contemplar la vista desde el borde. Desde aquí una excursión puede incluir Selge, el Camino de San Pablo y las figuras rupestres de Adam Kayalar.

Kargıhan, una parada selyúcida en el viejo camino

Kargıhan se alza en Beydigin, en la antigua ruta comercial entre Anatolia central y el Mediterráneo. No lleva inscripción, pero su arquitectura lo sitúa en el reinado de Gıyaseddin Keyhüsrev, entre 1236 y 1246. Gruesos muros encierran una zona cubierta y celdas en torno a un patio cuadrado, y el portal del muro sur es inusual: una puerta de arco bajo dentro de una abertura apuntada semejante a un iwan.

Aspendos

Aspendos, en el distrito de Serik, se encuentra cerca del mismo río, el Köprüçay, conocido en la Antigüedad como Eurimedonte. Su teatro romano fue construido bajo Marco Aurelio por el arquitecto Zenón, y el ministerio lo considera el mejor conservado del mundo mediterráneo. Las reparaciones selyúcidas ayudaron a mantenerlo en pie. El acueducto sobre su puente de arcos, de cerca de un kilómetro de longitud, es la otra cosa que ver.

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