Foça era Focea (Phokaia), y el nombre procede de la foca —phoke en griego antiguo—. Fue una de las doce ciudades jónicas y se encontraba en la región de Eolia. Cómo se fundó es objeto de disputa, y el propio relato de la gobernación del distrito expone las versiones enfrentadas en lugar de elegir entre ellas.

Los autores antiguos decían que gentes de la Fócide, en la Grecia central, bajo el mando de los comandantes atenienses Phligones y Damo, fundaron Focea en este emplazamiento con permiso de Cime, la ciudad cercana a la actual Aliağa que dominaba la zona. Pausanias dio otra versión: que Focea fue fundada por colonos de Teos y Eritras. Las excavaciones anteriores apuntaban a una tercera versión: que los primeros habitantes fueron eolios, que fundaron la ciudad en el siglo XI a. C. y que los jonios vivieron aquí desde finales del siglo IX.

Las excavaciones recientes han hecho retroceder todo eso. La historia más antigua conocida de Focea llega ahora a la Edad del Bronce Antiguo, el tercer milenio a. C. La ciudad se fundó primero en las laderas meridionales, y se entiende que su población local mantuvo un estrecho contacto con los micénicos —los aqueos que llegaban desde Grecia— durante la segunda mitad del segundo milenio a. C. Los eolios llegaron en el siglo XI y los jonios después de ellos, y la población local se fusionó con ambos.

Desde el siglo VII a. C. la ciudad creció con rapidez, y lo que la impulsó fue la navegación. Heródoto, el padre de la historia, registra que los focenses se convirtieron en grandes marinos: con rápidas embarcaciones de cincuenta remos que podían llevar quinientos hombres, fueron los primeros griegos en realizar largas travesías marítimas, y llegaron al Adriático, a Etruria, a Iberia y a Tartesos. El teatro antiguo, las tumbas rupestres, las murallas marinas y las islas frente a la costa tienen cada uno su propia página a continuación.