Ardahan tiene unos tres mil años de historia. Según el Ministerio de Cultura, la provincia tomó su nombre en el 628 d. C., cuando pasó a los turcos de Arda, una rama de los jázaros. Alp Arslan la conquistó en 1068 y pasó a los selyúcidas, y Solimán el Magnífico la incorporó al Imperio otomano con el Tratado de Amasya, firmado el 29 de mayo de 1555.
El siglo XIX.º se la llevó de nuevo. Al final de la guerra otomano-rusa de 1876-77, Ardahan fue cedida a Rusia como indemnización de guerra, junto con Kars y Batum, por el Tratado de Berlín del 13 de julio de 1878.
Recuperarla requirió tres etapas. El Tratado de Brest-Litovsk devolvió la provincia a la patria en 1918, pero el 30 de octubre de 1918 el gobierno del Consejo Nacional formado en Ardahan rechazó los términos del Armisticio de Mudros. Ese gobierno se unió a la Guerra de Independencia, y la provincia fue liberada el 23 de febrero de 1921 por el ejército a las órdenes de Kâzım Karabekir Paşa y Halit Paşa. La frase de Karabekir —que los estrechos son nuestra garganta y Kars y Ardahan nuestra columna vertebral— ha pasado a la historia y dice lo que valía la posición de la provincia.
















