Urfa ha sido desde la Antigüedad el más concurrido e importante de los lugares donde se encuentran Oriente y Occidente. Se hallaba en un nudo del antiguo sistema de caminos que unía los dos mundos para el comercio y la cultura, y esa posición es lo que permitió que todo un conjunto de ciudades (Harran, Urfa, Suruç, Birecik, Samsat, Raqqa) alcanzara aquí un alto nivel de civilización. Se desconoce cuándo se fundó la mayoría de ellas.

Dos grandes caminos explican el tráfico. Uno iba del sureste al noroeste por el pie de los Zagros y descendía por el Tigris; en el período neoasirio se llamaba el Camino del Rey. El otro subía desde el sur de Mesopotamia por el Tigris, llegaba a Sincar pasando por Mosul, seguía hasta Nisibis, la actual Nusaybin, y por Ra's al-Ayn hasta la llanura de Harran, luego cruzaba el Éufrates en Carquemis y se dividía hacia el noroeste y el suroeste.