Lo primero que hay que ver en Gaziantep es el Museo de los Mosaicos de Zeugma, que guarda los suelos y las pinturas murales extraídos de una ciudad romana a orillas del Éufrates antes de que la presa de Birecik inundara parte de ella. En el centro se alzan el castillo redondo sobre su colina y, en los barrios antiguos, hanes, mezquitas y casas con patio, muchas de ellas convertidas hoy en pequeños museos: de la defensa de la ciudad, de los juguetes, del baño, de su cocina y del pistacho. En la provincia se encuentran el propio yacimiento excavado de Zeugma, la fortaleza fluvial de Rumkale, el taller de escultura de época hitita de Yesemek, los túmulos de Zincirli y Tilmen y las ruinas de Karkamış en la frontera siria. Cada uno de ellos tiene aquí su propia página.

El Museo de los Mosaicos de Zeugma

El museo abrió en 2011. Antes, los mosaicos de Zeugma se exponían en el Museo Arqueológico de Gaziantep, hasta que dejó de haber sitio para ellos. La colección se mide por superficie: 2748 metros cuadrados de mosaico de la ciudad romana y tardoantigua y 140 metros cuadrados de pintura mural, junto con un Marte de bronce, cuatro estatuas de piedra caliza, veinte columnas, cuatro fuentes de época romana, sarcófagos, estelas funerarias y fragmentos de edificios.

La disposición sigue la ciudad antigua, no una cronología. Los suelos del terreno más cercano al río son los primeros que se ven, y las salas ascienden por el edificio como las terrazas de Zeugma subían desde el agua, con las paredes de las casas reconstruidas alrededor de sus mosaicos. Una segunda sección reúne mosaicos de iglesias de los siglos cinco y seis; la tercera parte del edificio son oficinas y una sala de conferencias. Es un museo grande, así que dedíquele tiempo.

La propia Zeugma y el Museo Arqueológico

El nombre significa paso o puente. Hacia el 300 a. C., Seleuco I Nicátor fundó Seleucia del Éufrates en el lugar donde Alejandro había cruzado, construyó una segunda ciudad, Apamea, para su esposa en la otra orilla y unió las dos con un puente; Roma tomó el lugar en el 31 a. C. y lo llamó Zeugma. Bajo los primeros emperadores albergó una legión y vigiló la frontera oriental de Roma; en el 256 d. C. el rey sasánida Sapor I la incendió, y nunca se recuperó. El ministerio sitúa los mosaicos de sus villas de los siglos segundo y tercero entre los mejores de cualquier lugar, atribuye a las impresiones de sellos de arcilla halladas aquí un récord mundial y dice que sus dos templos de Comagene no tienen igual en otro lugar. Cuando se supo que la presa de Birecik anegaría toda Apamea y parte de Seleucia, una excavación de urgencia extrajo los suelos y los frescos, y terminó en 2000. El yacimiento, en unas colinas a diez kilómetros al este de Nizip que los lugareños llaman Belkıs, se incluyó en la Lista Indicativa del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2012.

El Museo Arqueológico de Gaziantep, en la avenida İstasyon, nació de los trabajos que Sabahat Göğüş, una de las primeras arqueólogas de la época republicana, inició en 1944, y abrió en 1969. Tras la salida de los mosaicos de Zeugma se rediseñó y reabrió el 18 de mayo de 2017, con las salas subiendo planta a planta en orden cronológico desde el Paleolítico inferior hasta la república. Busque los huesos del extinto elefante de Maraş, hallazgos neohititas y material de Carquemis.

El castillo, los hanes y la Ruta de la Cultura

El castillo de Gaziantep se asienta sobre una colina en medio de la ciudad. Se desconoce la fecha de su construcción, pero se sabe que sirvió de atalaya en el periodo hitita; es un anillo de murallas de piedra de 1200 metros de perímetro con doce torres y bastiones, y una restauración a principios de los años 2000 le dio la forma que tiene hoy. Justo al sur está el Museo de la Cocina Emine Göğüş, descrito más abajo.

El castillo marca el límite norte del Millet Han, que comenzó en 1575 como mercado cubierto, el bedesten de Keçeciler, cuando Lala Mustafa Paşa gobernaba Antep, y no recibió su planta superior hasta 1890. Conocido antes de la república como Aziziye, obtuvo su nombre actual durante la visita de Atatürk: cuando la gente quiso darle su nombre, él dijo que debía pertenecer a la nación, y así se convirtió en Millet Han. Hoy lo llenan tiendas de artesanía, y es una de las principales paradas de la Ruta de la Cultura, el Kültür Yolu. El mismo gobernador construyó en 1577 el Paşa Hamamı, hoy Museo del Baño: los baños de Antep están por debajo del nivel de la calle, así que la visita baja por escalones hasta las salas fría, templada y caliente, y la sala caliente tiene un gulleytin, una piscina mikve en la que las personas de fe judía buscaban la purificación ritual. Figuras de cera representan las costumbres del baño, desde el baño de la novia hasta el de la madre reciente.

Hay otros hanes cerca. El Anadolu Han, que se cree de principios del siglo diecinueve, es el mercado de los vendedores de alfombras desde su restauración en 1985. El Yeni Han, en Uzun Çarşı, levantado en algún momento entre 1757 y 1785 en piedra negra y amarillenta, tiene en su planta de entrada una cueva, antes cantera y luego establo, hoy un lugar fresco para descansar a lo largo de la Ruta de la Cultura. La casa de café Tahmis, de 1638, se fundó para sostener la tekke mevleví; una historia que se cuenta en la zona, y solo como tradición, dice que Murad IV se detuvo aquí a tomar café de camino a Bagdad. Un incendio la destruyó entre 1901 y 1903, y el jeque de la tekke pagó su reconstrucción junto con un han y 33 tiendas. Bayazhan, un han de 1909 en Atatürk Bulvarı, es el museo de la ciudad desde 2009 y funciona bien como primera parada: abarca la historia y la cocina, y unas figuras muestran oficios locales: el tejido de kutnu, el trabajo del cobre, la taracea con nácar.

La tekke mevleví del siglo diecisiete, dentro del complejo de Tekke Camii, es hoy el Museo de la Cultura Mevleví y de las Obras de Fundaciones, con metalistería, coranes manuscritos, caligrafía, kilims y alfombras; en el siglo pasado el edificio sirvió también de escuela primaria, depósito y oficina del muftí. Entre las mezquitas antiguas, la de Kozanlı aparece en registros judiciales de 1647 y 1654 y tiene un alminar corto, grueso y retorcido, y la de Kozluca conserva su alminar dentro del edificio. La sinagoga, la Havra del barrio de Düğmeci, consta como construida en 1886 y ha sido restaurada. El Museo de Historia de la Ciencia Islámica muestra maquetas en funcionamiento de instrumentos de astronomía, mecánica y medicina y permite oler aromas de rosa, ámbar y madera de agar elaborados con los métodos antiguos. En la plaza de Akkent se alza la mezquita Şahinbey Millet, inaugurada en 2024, con seis alminares y una cúpula principal rodeada de 125 más pequeñas.

El barrio de Bey y sus casas museo

La antigua casa de Antep mira hacia dentro. Ofrece muros ciegos a la calle y se abre a un patio que los lugareños llaman hayat, vida, con parterres, un pozo y un pequeño estanque, el ganne; las ventanas de celosía de la planta superior llevan sobre cada una un pequeño vano, el kuş tağası, para el aire. Varias de estas casas del barrio de Bey son hoy museos. El Museo Memorial de Atatürk, inaugurado en 2013 en una casa de la familia Konukoğlu, recuerda el 26 de enero de 1933, cuando Atatürk fue inscrito en el registro civil del barrio y nombrado ciudadano de honor. El Museo del Juego y del Juguete, fundado con Sunay Akın como conservador y abierto desde el 6 de abril de 2013, reparte por ocho salas juguetes hechos a mano de entre 1700 y 1990 y figuras de primera edición de películas y dibujos animados, con piezas de Alemania, Japón, Argentina y otros lugares. El Museo Etnográfico Hasan Süzer, inaugurado el 9 de mayo de 2026, recorre sala a sala un matrimonio de Gaziantep, desde una cueva en el sótano de roca hasta el ajuar en la planta superior. El Museo Ali İhsan Göğüş, abierto en 2014, recuerda a uno de los primeros ministros de turismo del país.

La defensa de Antep

La ciudad se ganó el título de Gazi por resistir la ocupación británica y francesa, y varios lugares cuentan esa historia. El Museo de la Lucha Nacional, en Şehitler Caddesi, empieza en un edificio de doce salas y continúa bajo tierra en cuevas, con figuras mecatrónicas, proyecciones y las pistolas, escopetas de caza, picos y cuchillas con que lucharon los vecinos. El museo 25 Aralık se organiza en torno a un panorama pintado de 120 metros de largo y 13 de alto, rodeado de tres dioramas y catorce pinturas al óleo; muchos objetos fueron donados por familias de los muertos y heridos. En el barrio de Bey, el Cementerio de los Mártires de la Defensa de Antep y Museo del Respeto, inaugurado el 25 de diciembre de 2023, se alza en el propio cementerio y recuerda a 6317 personas que murieron. Las marcas de bala siguen siendo visibles en la mezquita de Ali Nacar, junto al arroyo Alleben. Fuera de la ciudad, en la carretera de Kilis, un parque natural se encuentra cerca del puente de Elmalı, donde Şahin Bey cayó el 28 de marzo de 1920, y del molino de Dokurcum, donde ese mismo día las tropas francesas capturaron y mataron a catorce niños que llevaban comida a sus hombres.

La cocina, en los museos

Gaziantep entró en la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO por la gastronomía en 2016, y tanto el municipio como el ministerio dicen que ninguna otra cocina del mundo lleva el nombre de su ciudad. El municipio considera el Museo de la Cocina Emine Göğüş, inaugurado en 2008 en una mansión de 1904, el primer museo culinario fundado en Turquía. Muestra una cocina en funcionamiento más que recetas: los utensilios y las ollas, el ensartado y secado de verduras en los tejados, la pasta de pimiento, los encurtidos y el lahmacun compartido al terminar el trabajo. El Museo del Pistacho, inaugurado el 21 de septiembre de 2018 en un edificio con forma de este fruto seco, muestra las diez variedades de pistacho que se cultivan en Gaziantep y la cosecha con figuras móviles. El Museo del Queso Udma ocupa un baño restaurado y abrió en 2022 en el cuarto festival GastroAntep. El Museo del Jabón y la Melaza Kayna, una antigua fábrica en el barrio de Türktepe, conserva su almazara, sus balsas de aceite y los calderos para el jabón y para la melaza de uva.

Más lejos: Dülük, Rumkale, Yesemek y los túmulos

Dülük, a diez kilómetros al norte de la ciudad, tiene huellas de asentamiento de 600 000 años, tumbas de cámara excavadas en la roca y un templo de Mitra excavado en 1997–98 con la Universidad de Münster, que el Portal de Cultura del ministerio considera el primer templo subterráneo de Mitra hallado en Anatolia. El parque natural de Dülükbaba, también en Dülük, está en las líneas de autobús urbano; en la propia ciudad, el Parque Cultural Atatürk del 100.º Aniversario sigue el arroyo Alleben, y Alleben-Yamaçtepe ofrece pícnics bajo pinos rojos.

Rumkale, en Yavuzeli, se alza sobre un acantilado donde el arroyo Merzimen se une al Éufrates y solo se llega en barca, desde el pueblo de Kasaba o desde Halfeti. Dentro de las murallas se distinguen cisternas, un monasterio, Barşavma, y la iglesia de San Nerses, y la tradición dice que el apóstol Juan copió aquí el Evangelio. Yesemek, a unos veintidós kilómetros al sureste de İslahiye, fue una cantera y taller de escultura, según el ministerio el mayor del Próximo Oriente en su época; el trabajo se detuvo cuando los asirios se llevaron a sus maestros, y las más de trescientas piezas dispuestas en el lugar, sobre todo leones de puerta, muestran la piedra en todas las fases, desde el bloque en bruto hasta la pieza casi terminada. También entró en la Lista Indicativa en 2012.

Cerca de İslahiye hay dos túmulos. Zincirli fue Sam'al, una ciudad real neohitita y luego aramea cuya identidad quedó establecida por una inscripción de Asarhadón; muchas de sus esculturas fueron a Berlín en las excavaciones de 1888 a 1902. Tilmen, rodeado por brazos del Karasu, tiene murallas de piedra sin argamasa, una puerta oriental donde se hallaron dos leones de basalto y un palacio comparado con el de Alalakh. Sobre el Éufrates, en la frontera siria, Karkamış fue excavado por el Museo Británico, con Woolley y Lawrence en el equipo; sus relieves neohititas muestran a la diosa Kubaba y su procesión. Entre los lugares más pequeños hay dos tumbas monumentales de los siglos segundo y tercero d. C. en Araban, la de Elif con una hilera de cabezas de Medusa. Para los caminantes, la meseta de Hızır está a unos 1300 metros en los montes Amanos, y los bosques de Huzurlu albergan hayas, tejos y bojes en el límite meridional de su área de distribución.

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